miércoles, 4 de abril de 2012

EMBARAZO Y PARTO. Totoci Abril


EMBARAZO Y PARTO

El embarazo es una experiencia única y potente que comporta enormes cambios físicos, hormonales y emocionales durante un corto período de tiempo. El cuerpo debe  adaptarse a transportar más peso, lo que supone un esfuerzo físico extra para todos los órganos y tejidos.

El tratamiento osteopático durante y después del embarazo puede mejorar las molestias y dolores físicos, prepara el cuerpo para el parto y ayuda a la madre a la recuperación después del parto.

EMBARAZO

Los dolores son comunes durante el embarazo a medida que cambia la forma del cuerpo y el tamaño y peso del útero. Esto implica importantes cambios en la postura debido a la alteración del centro de gravedad del cuerpo; la adaptación a dichos cambios puede dificultarse si anteriormente han existido problemas de espalda, o tensiones por accidentes o traumas.
Los cambios debidos a la expansión del útero a menudo se acompaña de síntomas tales como náuseas, ardor de estómago y dificultad para respirar.

El tratamiento osteopático puede ayudar al cuerpo a adaptarse mejor  a todo este proceso de cambio y hacer que el embarazo sea mucho más cómodo.

Consejos para la buena posición del bebé
Andar erguida, empujando la cabeza hacia arriba como si estuviera suspendida por una cuerda. No dejar que aumente mucho el hueco lumbar. 
No sentarse curvada en sillas blandas. Siempre que sea posible, sentarse con la pelvis muy atrás en la silla, con las lumbares soportadas por el respaldo de la espalda.  Si se inclina hacia adelante, le permite al bebé encontrar una mejor posición.
Si su bebé está de nalgas o con su espalda posterior, procure estar cada dia algún tiempo en una posición de “cuatro patas”.

PREPARACIÓN AL PARTO

El bebé generalmente se instala con la cabeza hacia abajo y mirando hacia atrás. Esto pone al bebé en la posición más ventajosa para pasar por el canal del parto. A medida que el bebé crece y ocupa más espacio dentro del abdomen tendrá menos espacio para moverse y buscará su posición preferida. La postura de la madre tiene que adaptarse para dar cabida a la posición del bebé.
Una parte importante del tratamiento osteopático en la preparación al parto es
garantizar que la pelvis de la madre tenga una estructura equilibrada y sea capaz de adaptarse y de permitir el paso del bebé por el canal de parto.

Un traumatismo en el cóccix, en los huesos de la pelvis o en el sacro en cualquier momento en la vida de la madre puede dejar tensión en los músculos, en los ligamentos y en los huesos de la pelvis y limitar esta capacidad pélvica de apertura durante el parto.

El tratamiento osteopático es extremadamente eficaz en la liberación de los viejos traumas de la pelvis y que la pelvis de la madre tenga una estructura equilibrada y sea capaz de adaptarse y de permitir el paso del bebé por el canal de parto.
dando así la posibilidad de un parto mas fácil y sin complicaciones.


DESPUÉS DEL PARTO

La pelvis de la madre es vulnerable a las tensiones y distorsiones que se producen durante un parto, en particular después de un parto difícil. Algunas de estas tensiones pueden tener un profundo efecto sobre el sistema nervioso y contribuir a la depresión postnatal.

Después del parto, el cuerpo no sólo tiene que recuperarse de los cambios producidos durante el embarazo, sino también de los efectos del parto. Todo esto ocurre  mientras la madre está haciendo un sobresfuerzo físcico y mental para adaptarse al exigente trabajo de cuidar al nuevo bebé.
Liberar las tensiones después del parto contribuye a mejorar los problemas de espalda, así como otros síntomas pélvicos.